DECÁLOGO
de Kristof Kieslowski

KRZYSZTOF KIESLOWSKI nació en Varsovia, el 27 de junio de 1941, y se crió en el seno de una familia de clase modesta. Murió por complicaciones cardíacas el 13 de marzo de 1996, con 55 años de edad. Presidió la escuela cinemática de la llamada “ansiedad moral”. Estudió en el prestigioso Instituto Cinematográfico de Lodz y se graduó con un documental sobre la vida de los trabajadores y los soldados de su Polonia natal. Comenzó trabajando para la televisión polaca, donde realizó una serie de reportajes de su país en torno al estado crítico de la política y la economía durante los años 70.
Entre 1988 y 1990 realiza la serie "Decálogo", originariamente para la televisión polaca, con la que pronto llegará a las pantallas de EE.UU. y lo lanza mundialmente como un nuevo autor de culto.
En 1991 estrena La doble vida de Verónica, de una aureola mística y poética que luego desarrollaría totalmente en sus realizaciones posteriores.
A mediados de los años 90 comienza a trabajar en Francia, donde realiza su más importante trabajo, la trilogía "Tres colores: Azul, Blanco y Rojo (Bleu, Blanc, Rouge"), dedicada a la bandera francesa y a los valores que representan: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Esta trilogía tuvo inmediatamente una gran repercusión internacional, que le significó galardones en los festivales de Venecia (premio FIPRESCI), San Sebastián (premio de la OCIC) y San Pablo (premio de la Crítica).
Otros premios se extendieron a lo largo de la década. Tras esto, decidió retirarse del cine aunque comenzó a escribir un guión inspirado en La Divina Comedia de Dante, mediante una trilogía titulada Paraíso, Purgatorio e Infierno, para llevar a la pantalla a través de otros directores. Muere sin poder concluir este guión, pero en 2002 Tom Tykwer rodó en su homenaje la primera parte de la trilogía, "Paraíso" (Heaven).
En una entrevista que se efectuó en 1993, se le preguntó a Kieslowski: ¿Qué siente al haberse consagrado como un autor de talla universal? El respondió: “Mi principio ha sido siempre el de evitar imponer mi punto de vista, en la medida de lo posible”.
Submarino Amarillo cuenta con la mayor parte de la filmografía de este indispensable director y guionista polaco:
El aficionado - 1979
Bleu - 1993
Blanc - 1994
Rouge - 1994
No amarás (A short film about love) - 1988
No matarás (A short film about killing) - 1988
La doble vida de Verónica - 1991
Heaven (Director: T. Tykwer - Guión: K. Kieslowski) - 2002
Y se agrega este mes a nuestro catálogo la serie completa DECÁLOGO
DECÁLOGO (1988-90): Consta de diez episodios que a inspirados en los 10 mandamientos del culto católico intentan captar la vida cotidiana y la exposición líricamente conflictiva de ciertos dramas que afligen al hombre de nuestra época desde sectores residenciales de clase media en Varsovia. Aunque las historias son independientes, el conjunto se enriquece con algunas claves en apariencia casuales. Cuando el Decálogo fue visto por primera vez en Nueva York, se le pidió a Kieslowski que nombrara las diez palabras con las que se quedaría si todo el resto de palabras le fueran arrancadas. El dijo: Amor, odio, soledad, miedo, coincidencia, dolor, ansiedad, Dios, responsabilidad. Cuando se le dijo que había nombrado sólo nueve, añadió: Inocencia. Esas 10 cualidades representan los ladrillos de su cine.
DECÁLOGO 1: “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”. Indagación en torno a los misterios de la existencia humana, que sugiere la mirada arrepentida de un agnóstico y el sentido absurdo aunque inevitable de toda muerte por temprana que sea. En "Amarás a Dios sobre todas las cosas" aparece una de sus imágenes más significativas cuando la cámara se detiene sobre una taza de café que se diluye con la leche.
DECÁLOGO 2: “No invocarás el nombre de Dios en vano”. Funciona como una paradoja que traza el destino frente al miedo de asumir una decisión vital. Hay aquí un enfrentamiento del agua y el fuego, asociado con el cargo de conciencia de un médico oncólogo quien asume una determinada decisión frente a un nacimiento no deseado por problemas económicos.
DECÁLOGO 3: “Santificarás el día del Señor”. En Navidad, una mujer desesperada pide ayuda a un antiguo amante puesto que su marido desapareció y se encuentra sola. Los dos se internan en una larga búsqueda por la ciudad sin importar que el primero haya abandonado a su familia en esa fecha. La visión propuesta es desoladora en medio de una urbe cubierta por la nieve y llena de personajes solitarios, rostros huraños y miradas cruzadas.
DECÁLOGO 4: “Honrarás a tus padres”. Una muchacha que ha visto morir a su madre, se le enfrenta a un hombre que aparenta ser su progenitor y con quien mantiene relaciones turbias de naturaleza incestuosa. Brotan algunas de las imágenes más simbólicas del director: vaso con leche a punto de derramarse, vidrios rotos, rayos de luz, brazos extendidos...
DECÁLOGO 5: “No matarás”, o “Una película corta sobre el asesinato”. De cómo alguien comete un acto brutal sin proponérselo -el azar y las fatalidades frente a un destino inexorable-; también, un alegato contra la pena de muerte establecida por el mismo Estado para castigar a los jóvenes ciudadanos que ese mismo Estado ha engendrado y golpeado de diversas maneras. Sin recalcar el perfil psicológico del victimario, “una cámara incisiva lo sigue a través de vitrales, espejos e imágenes deformadas por un verde crepuscular”.
DECÁLOGO 6: “No cometerás adulterio”, o “Una breve historia de amor”. Cada tarde, con un teleobjetivo, el cartero observa a su vecina de enfrente. Él sabe todo de ella, de sus amigos y de sus amantes, y sueña con ella. Una desgarradora historia de amor con la persona equivocada.
DECÁLOGO 7: “No robarás”. Ana es criada por su abuela a quien ella reconoce como madre y crece aparentemente sin complicaciones hasta que se le revela su verdadero origen. El episodio profundiza en los afectos naturales como tales y más allá de las imposiciones establecidas.
DECÁLOGO 8: “No levantarás falsos testimonios, ni mentirás”. Sofía, profesora de ética en la Universidad de Varsovia, había mentido durante la guerra para salvar a un grupo de la Resistencia y debió sacrificar por tal motivo a una niña judía. La ética y la responsabilidad social durante una situación límite desesperada.
DECÁLOGO 9: “No desearás la mujer de tu prójimo”. Un marido impotente prácticamente le entrega su esposa en los brazos a un hombre. Los valores sociales y los sentimientos tratados desde la lírica característica de este gran director, donde a veces las imágenes y las tonalidades de la escena cuentan lo que no dicen los textos.
DECÁLOGO 10: “No codiciarás los bienes ajenos”. Un niño descubre la codicia y la ambición empujado por las resoluciones poco lógica de los adultos. Curiosamente este episodio se desarrolla al ritmo de una comedia negra y algo ácida, estilo poco usual el Kieslowski.
.....................................................
de Kristof Kieslowski

KRZYSZTOF KIESLOWSKI nació en Varsovia, el 27 de junio de 1941, y se crió en el seno de una familia de clase modesta. Murió por complicaciones cardíacas el 13 de marzo de 1996, con 55 años de edad. Presidió la escuela cinemática de la llamada “ansiedad moral”. Estudió en el prestigioso Instituto Cinematográfico de Lodz y se graduó con un documental sobre la vida de los trabajadores y los soldados de su Polonia natal. Comenzó trabajando para la televisión polaca, donde realizó una serie de reportajes de su país en torno al estado crítico de la política y la economía durante los años 70.
Entre 1988 y 1990 realiza la serie "Decálogo", originariamente para la televisión polaca, con la que pronto llegará a las pantallas de EE.UU. y lo lanza mundialmente como un nuevo autor de culto.
En 1991 estrena La doble vida de Verónica, de una aureola mística y poética que luego desarrollaría totalmente en sus realizaciones posteriores.
A mediados de los años 90 comienza a trabajar en Francia, donde realiza su más importante trabajo, la trilogía "Tres colores: Azul, Blanco y Rojo (Bleu, Blanc, Rouge"), dedicada a la bandera francesa y a los valores que representan: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Esta trilogía tuvo inmediatamente una gran repercusión internacional, que le significó galardones en los festivales de Venecia (premio FIPRESCI), San Sebastián (premio de la OCIC) y San Pablo (premio de la Crítica).
Otros premios se extendieron a lo largo de la década. Tras esto, decidió retirarse del cine aunque comenzó a escribir un guión inspirado en La Divina Comedia de Dante, mediante una trilogía titulada Paraíso, Purgatorio e Infierno, para llevar a la pantalla a través de otros directores. Muere sin poder concluir este guión, pero en 2002 Tom Tykwer rodó en su homenaje la primera parte de la trilogía, "Paraíso" (Heaven).
En una entrevista que se efectuó en 1993, se le preguntó a Kieslowski: ¿Qué siente al haberse consagrado como un autor de talla universal? El respondió: “Mi principio ha sido siempre el de evitar imponer mi punto de vista, en la medida de lo posible”.
Submarino Amarillo cuenta con la mayor parte de la filmografía de este indispensable director y guionista polaco:
El aficionado - 1979
Bleu - 1993
Blanc - 1994
Rouge - 1994
No amarás (A short film about love) - 1988
No matarás (A short film about killing) - 1988
La doble vida de Verónica - 1991
Heaven (Director: T. Tykwer - Guión: K. Kieslowski) - 2002
Y se agrega este mes a nuestro catálogo la serie completa DECÁLOGO
DECÁLOGO (1988-90): Consta de diez episodios que a inspirados en los 10 mandamientos del culto católico intentan captar la vida cotidiana y la exposición líricamente conflictiva de ciertos dramas que afligen al hombre de nuestra época desde sectores residenciales de clase media en Varsovia. Aunque las historias son independientes, el conjunto se enriquece con algunas claves en apariencia casuales. Cuando el Decálogo fue visto por primera vez en Nueva York, se le pidió a Kieslowski que nombrara las diez palabras con las que se quedaría si todo el resto de palabras le fueran arrancadas. El dijo: Amor, odio, soledad, miedo, coincidencia, dolor, ansiedad, Dios, responsabilidad. Cuando se le dijo que había nombrado sólo nueve, añadió: Inocencia. Esas 10 cualidades representan los ladrillos de su cine.
DECÁLOGO 1: “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”. Indagación en torno a los misterios de la existencia humana, que sugiere la mirada arrepentida de un agnóstico y el sentido absurdo aunque inevitable de toda muerte por temprana que sea. En "Amarás a Dios sobre todas las cosas" aparece una de sus imágenes más significativas cuando la cámara se detiene sobre una taza de café que se diluye con la leche.
DECÁLOGO 2: “No invocarás el nombre de Dios en vano”. Funciona como una paradoja que traza el destino frente al miedo de asumir una decisión vital. Hay aquí un enfrentamiento del agua y el fuego, asociado con el cargo de conciencia de un médico oncólogo quien asume una determinada decisión frente a un nacimiento no deseado por problemas económicos.
DECÁLOGO 3: “Santificarás el día del Señor”. En Navidad, una mujer desesperada pide ayuda a un antiguo amante puesto que su marido desapareció y se encuentra sola. Los dos se internan en una larga búsqueda por la ciudad sin importar que el primero haya abandonado a su familia en esa fecha. La visión propuesta es desoladora en medio de una urbe cubierta por la nieve y llena de personajes solitarios, rostros huraños y miradas cruzadas.
DECÁLOGO 4: “Honrarás a tus padres”. Una muchacha que ha visto morir a su madre, se le enfrenta a un hombre que aparenta ser su progenitor y con quien mantiene relaciones turbias de naturaleza incestuosa. Brotan algunas de las imágenes más simbólicas del director: vaso con leche a punto de derramarse, vidrios rotos, rayos de luz, brazos extendidos...
DECÁLOGO 5: “No matarás”, o “Una película corta sobre el asesinato”. De cómo alguien comete un acto brutal sin proponérselo -el azar y las fatalidades frente a un destino inexorable-; también, un alegato contra la pena de muerte establecida por el mismo Estado para castigar a los jóvenes ciudadanos que ese mismo Estado ha engendrado y golpeado de diversas maneras. Sin recalcar el perfil psicológico del victimario, “una cámara incisiva lo sigue a través de vitrales, espejos e imágenes deformadas por un verde crepuscular”.
DECÁLOGO 6: “No cometerás adulterio”, o “Una breve historia de amor”. Cada tarde, con un teleobjetivo, el cartero observa a su vecina de enfrente. Él sabe todo de ella, de sus amigos y de sus amantes, y sueña con ella. Una desgarradora historia de amor con la persona equivocada.
DECÁLOGO 7: “No robarás”. Ana es criada por su abuela a quien ella reconoce como madre y crece aparentemente sin complicaciones hasta que se le revela su verdadero origen. El episodio profundiza en los afectos naturales como tales y más allá de las imposiciones establecidas.
DECÁLOGO 8: “No levantarás falsos testimonios, ni mentirás”. Sofía, profesora de ética en la Universidad de Varsovia, había mentido durante la guerra para salvar a un grupo de la Resistencia y debió sacrificar por tal motivo a una niña judía. La ética y la responsabilidad social durante una situación límite desesperada.
DECÁLOGO 9: “No desearás la mujer de tu prójimo”. Un marido impotente prácticamente le entrega su esposa en los brazos a un hombre. Los valores sociales y los sentimientos tratados desde la lírica característica de este gran director, donde a veces las imágenes y las tonalidades de la escena cuentan lo que no dicen los textos.
DECÁLOGO 10: “No codiciarás los bienes ajenos”. Un niño descubre la codicia y la ambición empujado por las resoluciones poco lógica de los adultos. Curiosamente este episodio se desarrolla al ritmo de una comedia negra y algo ácida, estilo poco usual el Kieslowski.
.....................................................
No hay comentarios:
Publicar un comentario